Desde Marsol Advocats, queremos ofrecer una serie de consejos prácticos a adoptar por todos aquellos que se hayan visto involucrados en un accidente de tráfico y que pretendan reclamar la indemnización correspondiente por ello.

Las probabilidades de que nuestra reclamación prospere, pueden depender en gran medida de que dichos consejos sean tenidos en cuenta, resultando claves para garantizar el éxito de nuestras demandas.

Si queremos obtener una indemnización, deberemos acreditar la responsabilidad del contrario en el accidente acaecido y para ello deberemos contar con pruebas. Para la obtención de las mismas, desde Marsol Advocats aconsejamos seguir los siguientes pasos:

  1. En primer lugar, trataremos de elaborar un parte amistoso firmado por ambos conductores, en que se reconozca la culpa del contrario.
  2. De no ser posible firmar dicho parte amistoso, deberemos llamar al Cuerpo y Fuerza de Seguridad del Estado competente en el lugar donde se haya producido el accidente, ya sea Policía, Guardia Civil, Mossos d’Esquadra…para que elabore un Atestado.
  3. Realizar fotografías que puedan arrojar luz sobre las circunstancias en que ha tenido lugar el accidente.
  4. Recabar los datos de contacto de todos los testigos que hayan presenciado el accidente para que, llegado el caso, puedan declarar en favor de nuestros intereses.
  5. En caso de haber sufrido lesiones, debemos acudir al hospital en el plazo máximo de 72 horas desde el accidente. Si acudimos más tarde, se rompe el nexo causal entre el siniestro y las lesiones por lo que la compañía contraria se negará al pago de cualquier indemnización.
  6. Puesto que no realizaremos una reclamación extrajudicial previa a la compañía contraria hasta que las lesiones se hayan estabilizado o hasta que el lesionado obtenga el alta médica, es de vitar importancia que guardemos todos los partes médicos que acrediten nuestras visitas al doctor, sesiones de rehabilitación, partes de baja y toda aquella documentación de carácter médico.

Desde Marsol Advocats aconsejamos a aquellos que hayan podido ser víctimas de un accidente de tráfico, que se pongan en manos de un despacho que, al igual que este, está especializado en esta concreta materia, con el objetivo de obtener una óptima defensa de sus intereses y la mayor de las indemnizaciones posibles.